Bienvenida Mrs. Obama
Por las mañanas, antes de salir de excursión, encendía la televisión del hotel para ver el parte meteorológico. “Por ver los titulares no me va a pasar nada”, pensé.
Pues en todos los titulares aparecía una noticia importantísima (o así lo creía yo). Si está en titulares, será importante: “Michelle Obama visita España”, “la señora Obama en Marbella”, Obama por aquí, Obama por allá, pis pas…
Veía absorto como la Señora Obama, con su hijita (los de protección de menores no han puesto reparos a mostrar la cara en televisión…), se paseaba por la maravillosa Marbella (un poquito enladrillada pero maravillosa después de todo y a pesar de…), la deslumbrante Granada con su Alhambra (ya me gustaría a mi no hacer cola para ver el patio de los leones. Seguro que le quitaron los andamios para la visita)…
Y tras la visita, entrevista a todos los que la habían presenciado. Me parece alucinante que sea noticia la frase de un viandante que diga “me ha dado la mano”. Por favor, un poquito de seriedad.
Pues bien, de repente me vino a la cabeza una pregunta: “¿donde he visto yo esto antes?” Respuesta automática: “Bienvenido Mr. Marshall“, una extraordinaria película del año 1952 en la que un pequeño pueblo español se prepara para recibir la presunta visita de los estadounidenses en pleno plan de ayuda al desarrollo. El pueblo ve una oportunidad y toda la vida social comienza a girar en torno a los norteamericanos.
Y yo me pregunto, la recuperación económica de un pueblo, ciudad o sector ¿debe depender de los gustos de este o aquel personaje público?
Todos en España están encantados con la visita de la primera dama. Sin embargo, al otro lado del charco las críticas de la prensa han sido demoledoras. El titular de la edición digital del New York Daily News no deja lugar a dudas: “La chica materialista (que recuerda a la ‘Material Girl’ de Madonna) Michelle Obama pasa unas vacaciones españolas como una moderna María Antonieta”.(fuente: europapress)
No dudo del efecto positivo que tendrá esta visita. Probablemente, dentro de un año los titulares nos asaltarán con estudios y estadísticas al respecto.
De lo que si dudo es del bombo y platillo que se le ha dado a esta visita. Es una visita privada y como tal debería haberse tratado.
Siempre nos quedaremos, con visita o sin visita, con las maravillas que tiene este país. Especialmente con la Alhambra, sin duda una maravilla a visitar.
Los que han visto la película ya saben como acaba. Que esta visita de película no termine como la de Villar del Rio (pueblo imaginario en la película) y que a todos nosotros no se nos quede la cara de Pepe Isbert.
Disfrutad de este corte de la película. La letra no tiene desperdicio.









